Maria, Poeta

martes, 27 de agosto de 2013

'Ladrones de guante blanco'
(estos y los que faltan)



Así, poco a poco, estáis  asfixiando

al  sufrido y exprimido currante.

Nos robáis sin tener nunca bastante,

¡Hasta la sangre  nos estáis chupando!
   
       ¡Al pueblo español estáis  machacando!         
Mientras... El pobre obrero vacilante

mira sus hijos, y  aun de mal talante,

con rabia y sin orgullo, sigue andando

Y aunque  nosotros, los mas humillados,

los atracados, nos morimos de hambre....

¡Nos esquilmáis  y nosotros callados!

Aun sabiendo que hace esa ‘podredumbre,'

seguimos rumiando y adormilados

¡Sin hacer nada! ¿por miedo, o costumbre?








María Sena

28/08/2013

Maldito Cupido
 
¡Que lastima me da!-haberte conocido
 Hoy en mi atardecer-al final de mis días
 Ignorando mi noche-sentí tus melodías
 Todo mi ser vibraba-de amor enardecido    
     ¡Me acertaste Cupido!-y en mi alma has florecido
 Me has roto el corazón-con sonrisas baldías
  A un amor desdichado-mi dolor le rendías
 ¡Porque en mi te fijaste,-por mi eres maldecido¡     
 
Mi sonrisa truncaste-con amor desgraciado
 De mi tu te burlaste,-y con tu insensatez
          de angustia me sembraste.-¡Estúpido Cupido!                          
Al final del camino-me rompiste otra vez
  ¡Inconsciente maldito!-Nada te ha importado
 el dejarme herida y,-¡sangrando en mi vejez!
María Sena

26/08/2013

¡Prisionera de ti! 
Mi corazón heriste-con tus traidores besos
Sé que conmigo juegas-y aun así.., ¡tuya  me haces!
Quiero  escapar ser libre-como en el mar los peces
pero mis sentimientos-en ti quedaron presos
                                       
Estoy rememorando-mis celos angustiosos 
Sabiendo que  os veía-la besabas a veces.
¡Necesito  olvidar-que con ella amaneces!
No quiero recordar-tus dedos siempre ansiosos 
También quiero olvidar-tus labios besucones 
bebiendo  de mis senos-hambrientos de placer-
que de gozo se abrían-derramando sus néctares
Hoy quisiera morir-por volver a nacer
y contigo gozar-de felices deslices 
 muriendo entre tus brazos-antes de amanecer
María Sena
23/08/2013

jueves, 22 de agosto de 2013

¡Te quiero! (tankas)


¡Te quiero!


¿Que diera yo?

por un..,¡te quiero tuyo!

¡se que daría!

si tú me lo dijeras

¡Hasta mi vida diera!
Si yo pudiera

de tus amados labios

mi amor oírlo

sería un renacer

de embriagadora dicha...

Solo al oírte

hasta  en dios creería..

¡No es imposible!

¡te  amo tanto! por ti..,

¡hasta  al infierno iría! 


María Sena

21/08/2013
(tankas)

martes, 20 de agosto de 2013

Eres...(poemilla)

Cae..

Solo eres un recuerdo
Mi corazón no entiende
 ¡Hoy quiere estar contigo! 


Cae la lluvia…
En mi alma el cielo llora...
¿Donde estas tu, que no vienes?
 
¡Tus cálidos
besos estoy anhelando!
Mi cuerpo te esta gritando.
 
No puedo olvidarte
el  sabor de tus labios, 
quedo en mi boca prendido
 
Vivo muriendo en ti
Me muerde la tristeza
¡Me ahogan tus silencios!
 
María Sena 
21/08/2013



Lluvia (una prosilla rescatada del desván de mis olvidos)

Lluvia

al atardecer, me encontraba en casa sentada junto 

al ventanal abierto

Llovía apaciblemente, yo diría que hasta lánguidamente. 

Ya... ya sé que no es la palabra adecuada pero... 

yo así lo sentía.
 Imágenes integradas 1
Pensaba al ver las gotas de agua salpicar a veces mi rostro, 

que era una lluvia triste.., su sonido me producía...¿tristeza? 

¡No! más bien una lánguida melancolía, también sentía una 

placidez que se colaba por todos los poros de mi ser.

Siempre me ha gustado la lluvia, yo diría que como si el hombre 

amado me meciese entre sus brazos, pero que cuando quiero

acariciarbesar, entre mis dedos se desvanece.



Entonces siento ganas de besarle, morderle, hacerle el amor, 

sin importarme que por hacerlo, tenga que morir después.

Es una sensación de placer y a la vez decepción, 

que finalmente desemboca en una agridulce sensación

de entrega no correspondida.



Entonces, mientras creía ver el llanto del cielo acariciándome...¡ 

le vi..! 

El ventanal de mi habitación donde me hallaba era grande y 

daba a mi pequeño pero bonito jardín, la verja estaba abierta, 

él se acercaba lentamente, balanceando su fuerte y bello 

cuerpo por la lluvia mojado.

Me miraba de un modo que me hizo enrojecer, 

me estremecí mientras mis labios temblaban, que mi corazón 

se iba a salir por mi boca.



Entro por el ventanal, en casa había gente, le puse el dedo 

sobre sus labios, en señal de silencio, 


y sin mediar palabra le beso y abrazo tiernamente 


¡creí desmayarme!

¡Cuanto lo había esperado! no sabía que había vuelto, 

aun lo hacía en su largo viaje al norte, hacia semanas 


que no nos veíamos...


Estaba empapado, lentamente y sin dejar de acariciarnos 

comenzó a desvestirse...

Yo deje deslizar mi bata al suelo y me quede desnuda, siempre 

duermo así. Sus ojos no se apartaban de mi acariciándome.

Yo besaba su pecho sin perder un solo instante, 


no quería desperdiciar ni un segundo.

La ropa mojada quedo en el suelo mientras me cogía en brazos

 





en volandas me depositaba en el lecho como si de un objeto 

delicado se tratase y tuviese miedo a que me rompiese.

Nos acariciamos recorriendo nuestros cuerpos milímetro 


milímetro...

Sintiéndose un niño...bebió de mis pechos, mientras mi lengua 

acariciaba su oído y mis dientes mordisqueaban su cuello.

Poco a poco las notas fueron subiendo el tono. 

Descendimos, recreándonos en nuestros ardientes cuerpo, 

y mi vientre lo recibió ardiendo de pasión, beso lamió mis 

muslos, mientras mis gemidos se unían a sus susurros 

suplicantes...

Jugué y me deleite bebiendo de su fuente...Terminamos 

entrelazados, yo temblando

de pasión arañe su espalda, mientras el mordiéndome 

suavemente se hundía en mi cuerpo.






Sentí su cálida esencia poseyéndome por entero y un 

estremecimiento recorrió todo mi cuerpo


Nuestros gemidos se confundían entre aquel delirante apogeo, 

fue, fue...

¡Como una eclosión de todas las flores del mundo entero!




Y entonces fue cuando oí un ruidito, por poco caigo de mi 

mecedora...Yaya... ¿cuando he de venir a cenar?

Fue un despertar...¡Que aun me quema en el cuerpo! 

¡Que aun hoy no he podido olvidar!


María Sena.
17/07/2011