martes, 21 de julio de 2015

Haciendo limpieza en mi desván lo encontré...



Cansancio...

A veces, algunas de esas veces
en las que te retumban en las sienes voces
de palabras mudas, angustiosas, idas...
Son esas veces en las que te pesan
las manos, las piernas...
¡La vida!
Sientes como si los párpados
estuvieran cubiertos de plomo
y entreabiertos, pugnando por dormirse
sin poderse cerrar y descansar...
¡No pensar, no ser!
Acallar ese alarido punzante
que preña de oscura nada al cansancio
parido por tu ausencia, que danza
¡ahíto de vida!
Cuando el ánimo decepcionado,
suspira chapoteando en una pegajosa
ciénaga de miserias, muerto de cansancio
¡y de hastío ido!
Desengañado, acaba a patada limpia
con los sueños, ilusiones e idealismos.
arrastrando los pies abren las fauces
al desengaño,
vomitando cansancio incoloro, baboso
y pegajoso, que te inunda por completo
empapándote de ausencias.
Mientras un murmullo de palabras
ajadas e inconclusas relampaguean
revoloteando por doquier.
María Sena
13/08/2014

5 comentarios:

  1. Que suerte que lo encontraras y nos lo dejaras leer. Un abrazote

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    Respuestas
    1. Gracias Ester por tan bonito comentario!
      Un fuerte abrazo amiga

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  2. Respuestas
    1. ¡Gracias mi querida Recomenzar!
      Un abrazo amiga

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