martes, 21 de julio de 2015

Sequía.

Se lamentaba la seca orilla

de que su río ya no la bañaba

Ese agua que dejo de pasar

por el verde mar era tragada.

Y un campesino de ese lugar

con tristeza a sus hijos miraba

y de impotencia y rabia... ¡lloraba!

María Sena

9/04/2015

Haciendo limpieza en mi desván lo encontré...



Cansancio...

A veces, algunas de esas veces
en las que te retumban en las sienes voces
de palabras mudas, angustiosas, idas...
Son esas veces en las que te pesan
las manos, las piernas...
¡La vida!
Sientes como si los párpados
estuvieran cubiertos de plomo
y entreabiertos, pugnando por dormirse
sin poderse cerrar y descansar...
¡No pensar, no ser!
Acallar ese alarido punzante
que preña de oscura nada al cansancio
parido por tu ausencia, que danza
¡ahíto de vida!
Cuando el ánimo decepcionado,
suspira chapoteando en una pegajosa
ciénaga de miserias, muerto de cansancio
¡y de hastío ido!
Desengañado, acaba a patada limpia
con los sueños, ilusiones e idealismos.
arrastrando los pies abren las fauces
al desengaño,
vomitando cansancio incoloro, baboso
y pegajoso, que te inunda por completo
empapándote de ausencias.
Mientras un murmullo de palabras
ajadas e inconclusas relampaguean
revoloteando por doquier.
María Sena
13/08/2014