jueves, 27 de diciembre de 2012

Imágenes integradas 1
¡ Como tu, como el, como yo..!
Allí, allí mudas, en el desván, continúan las dos cunas que cinco cuerpecitos acunaron ,
Allí, allí continúan , solas, olvidadas, vacías, con el color ajado, y viejas,
viejas como tu, como el, como yo...
Cuando veo a esos niños de la mano de sus padres, no puedo evitar el recordar...
Un nudo en la garganta amenaza con estallar, la angustia en mi alma comienza a cabalgar
Pensar que esas sublimes horas ya jamas volverán, como tu, como el, siento ganas de llorar
Por aquella etérea y fugaz felicidad, que no nos dio tiempo siquiera a poder
de ella disfrutar
Perdimos el tiempo...con lo que creíamos preciso y relegamos lo de verdad importante
para otro día, sin entender que esas horas no volverían, que el mirar del niño lo cambia los días.
Cuando se acercan las sombras y te envuelven con su niebla...Tu, el y yo, comenzamos a rememorar sin poderlo evitar....
Parece que al caminar por el inquietante sendero del tiempo, siempre vamos con prisas, mas...un paso atrás.
Es como si desnudos trepásemos por un robusto rosal y luego de sortear los espinos,con las manos heridas
al llegar a una rosa, siempre ella se está a punto de deshojar...
Andamos y andamos, de la dicha un paso atrás, como el asno de la zanahoria, sin poderla alcanzar
¡`Y la cuna en el desván de las horas, el amor la va meciendo, sin nadie a quien acunar...!
¡ Y el, tu y yo, acariciamos los recuerdos de lo que se fue y nunca volverá...!
María Sena
30/09/2012
(prosa)

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