viernes, 23 de mayo de 2014

¡Te falle!

Esta noche, como tantísimas otras veces, contigo soñé

Y al despertar, niña mía, desesperada te he empezado a buscar

Y aunque con ahínco esperanzado te busque, no te pude encontrar

¿Cómo es posible de no ser capaz de encontrarte, si en mí siempre estás? 

Una cruel sensación angustiosa, me ha comenzado a zarandear 

¿Cómo es posible princesita mía que estando en mi tan presente,

por más que te busque y por más que te llame, por ningún sitio te encuentre?

Hoy es uno de esos días, en los que unas grises garras de hierro

se hunden hasta el fondo ahondando en mis entrañas y las hacen jirones

destrozando hasta hacer desfallecer a mi ansiosa y angustiada alma.

¡Y un alarido mudo y desesperado, brota de todo mi ser!

¿Cómo es posible nena, que en mi siempre estés y no te pueda tener?

¿Cómo puede ser, poder vivir sin la esperanza de volverte a ver

Soñaba que cuando tuviste que irte angustiada llamándome estabas

completamente sola y casi muerta en la despiadada carretera

Con un grito suplicante y angustiado, aun tu me estabas llamando

Cuando hacía a ti apresurada y angustiada corría ¡desperté!

a última hora, como quizás algunas otras veces pudo ocurrir

y aunque queriéndote mucho, más que a mi vida hija,  al final...¡te falle!

María Sena
21/05/2014

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